Éxito o Fracaso. Dos manjares a gusto del consumidor

Desde hace muchos años trabajo con gente talentosa, y el tiempo me ha demostrado que los que tienen más luz para brillar, la tapan, y mi pregunta es ¿por qué?

Talentos que cuando comenzaste a posicionarlos en el lugar que merecen, prefieren huir para volver a su cómodo lugar de mediocridad, el que no conlleva ningún compromiso, más que el esfuerzo diario, para ser exitoso, tenés que aportar un poco más, y no son muchos los que quieren hacer… algo más.

La vida es más fácil para quien decide el camino del fracaso. Obviamene ellos no lo ven como tal, pero no es éxito tener pasta para ser un mueble muy caro de características excelsas, y terminar siendo un mueble de supermercado que se arma en la casa, obviamente es funcional, y quizá solo eso le importe al mueble, y cumple su función.

Estoy cansada de leer libros que dan fórmulas para ser exitoso, pero la realidad me demuestra que los libros sirven, pero que no todos quieren ser grandes, y quizá deberíamos escribir literatura para “fracasar exitosamente”, que es lo que la mayor parte hace.

Subirse al tren del éxito, tiene responsabilidades, y muchas. Hay que alimentar día a día ese tren que lleva un combustible muy caro, y hay que trabajar para que no le falte. Es otro desafío que las piezas brillen y funcionen en perfecta armonía, ese es el tren del éxito, que si además tuviste la fortuna de que tu motorman tenga el entusiasmo que vos deberías tener, si no le das los cambios de vía, se frena de repente y tu motorman se cae en un pozo estrepitosamente. Seguramente, el va a salir, tiene la fortaleza y la energía para hacerlo, pero si en el próximo cambio de vía no le das las herramientas necesarias, se dedicará a pasear plácidamente y decidirá no subirte más. También no es loable que ese motorman se dedique a buscar talentos para transportar al éxito, porque ese motorman es tan talentoso como los que lleva, la razón que se dedique a ellos, es porque esa persona de alguna manera, también eligió el camino del fracaso, y es momento que se plantee que conoce mejor que nadie la ruta y tiene pasta para llegar.

Soy una bendecida que conoce mucha gente con talento, y de los que conozco solo uno eligió el camino del éxito, y no es artista, es un científico ante el cual, me saco el sombrero.

Quienes eligen el camino de las sombras, usualmente se rodean de alimentadores de fracasos, los que le dicen que consiguiendo el pesito del sustento diario ya son exitosos. Si naciste para ser halcón, y te conformás con ser gorrión, admitilo, elegiste el camino del fracaso.

A lo mejor es momento de sincerarse. La vida no deja de darnos oportunidad para triunfar, somos nosotros que dejamos en el camino esas postas donde nos darán la próxima lección al éxito.

Hoy declaro que yo personalmente, eligo transitar por el camino del éxito, ese mismo que alfombré de pétalos para otros. Soltaré mi cabello, me pondré el vestido más hermoso, me perfumaré y comenzaré a transitarlo.

Soy la responsable de mi camino… seré la autora de mi éxito.

Anuncios